Con una preferencia del 73% entre los consumidores, este clásico lácteo se mantiene como el dulce favorito en los hogares y la repostería nacional.
El manjar continúa consolidándose como uno de los productos más representativos del gusto chileno, manteniendo una presencia sólida tanto en la alimentación diaria como en la repostería del país. Un análisis reciente indica que el 73% de los chilenos lo consume habitualmente, destacando su rol fundamental en la clásica “once” y en preparaciones tradicionales como tortas, panqueques y diversos postres caseros.
Este producto, elaborado a base de leche y azúcar, posee una relevancia que trasciende lo culinario, posicionándose como un pilar de la identidad gastronómica nacional desde la época colonial. Su versatilidad como relleno y cobertura lo convierte en un ingrediente estratégico tanto para la cocina artesanal como para la industria. A pesar de la evolución en los hábitos alimentarios, el manjar demuestra una notable vigencia, reafirmando que los sabores tradicionales ocupan un lugar privilegiado en la mesa de los chilenos y en sus celebraciones familiares.
Fuente: Radio Angelina






