La Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) ha manifestado su firme respaldo a las recientes acciones de fiscalización emprendidas por el Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) en el mercado chileno. El objetivo de estas inspecciones es verificar que los productos denominados “sucedáneos” cumplan estrictamente con la normativa vigente, evitando que el uso de publicidad o envases similares induzca a error al consumidor. Según los gremios productores, es fundamental que la distinción entre la leche de origen animal y las bebidas de origen vegetal sea clara en las góndolas, protegiendo así el derecho a una información veraz sobre el valor nutricional de cada producto.
La aplicación de la Ley de Etiquetado Lácteo en Chile es vista como un modelo de transparencia para el resto de la región. La normativa prohíbe el uso de términos como “leche”, “queso” o “mantequilla” para productos que no provengan exclusivamente de la secreción mamaria. Para la industria láctea de 2026, la fiscalización del Sernac no representa una barrera comercial para las alternativas vegetales, sino una medida de competencia justa que asegura que el consumidor elija basándose en atributos reales y no en una confusión visual propiciada por el marketing.
En el análisis geográfico del mercado, la vigilancia se ha intensificado en las grandes cadenas de supermercados de las zonas urbanas, donde la oferta de productos imitadores ha crecido exponencialmente. Fedeleche subraya que la integridad del sector primario, concentrado mayoritariamente en las regiones del sur como Los Lagos y Los Ríos, depende en gran medida de que se valore la calidad superior de la proteína láctea nacional. Al garantizar que los sucedáneos no se presenten como equivalentes nutricionales, se preserva el posicionamiento de la leche chilena como un alimento esencial e insustituible en la dieta de la población.
Hacia el futuro, el desafío para el resto de 2026 será extender estas fiscalizaciones a los canales de venta digital y al sector de la restauración, donde la ambigüedad en las denominaciones suele ser más frecuente. El gremio productor aboga por una educación continua al consumidor que complemente la labor punitiva del Sernac. Si se logra consolidar un mercado transparente donde cada producto sea identificado por su verdadera naturaleza, la industria láctea chilena podrá seguir compitiendo con éxito, apoyada en la confianza de un público que conoce el origen y los beneficios de lo que lleva a su mesa.
FUENTE: La Tribuna (Chile)






