La rentabilidad de las lecherías atraviesa un momento crítico este 2026 debido al incremento pronunciado en el valor de los fertilizantes. La urea lidera los aumentos con una subida cercana al 70%, seguida por el súper fosfato triple (57%) y el muriato de potasio (17%). Este escenario, exacerbado por el conflicto internacional en el estrecho de Ormuz que afecta el suministro global, ha generado tanto precios elevados como escasez en el mercado local.
Para los productores, el impacto es directo: los fertilizantes son fundamentales para el rendimiento y calidad de las praderas. Ante esta coyuntura, los productores enfrentan el dilema de reducir la fertilización —afectando la producción de pasto— o adquirir alimento externo, lo que encarece drásticamente el costo por litro de leche. El sector advierte que un shock prolongado en la oferta de estos insumos derivará inevitablemente en una menor disponibilidad de forraje para la alimentación animal.
El gremio lechero, a través de Fedeleche, ha instado a una reestructuración financiera urgente. Su presidente, Marcos Winkler, propone cinco ejes de acción: renegociación de pasivos para mejorar la liquidez, diversificación de fuentes de financiamiento, optimización de costos operativos mediante tecnología, gestión de riesgos con seguros agrícolas y el fortalecimiento de la asociatividad para compras conjuntas.
Los productores están explorando alternativas técnicas para mitigar el golpe económico, tales como el uso de bioestimulantes, roca fosfórica, guano de pollo, purines o urea líquida. Asimismo, se busca optimizar el uso de maquinaria para reducir la dependencia del diésel, cuyo precio también se ha visto incrementado, sumando presión adicional a los costos operativos de los predios.
El sector se mantiene en alerta ante la incertidumbre global. Mientras se espera una normalización de los mercados para la próxima temporada de siembra en primavera, la prioridad actual se centra en la planificación técnica y la solidez financiera para asegurar la continuidad productiva ante la estrechez de los márgenes económicos.
Fuente: Fedeleche






