Argelia se consolidó como el comprador más importante de leche en polvo uruguaya, absorbiendo el 49% de las exportaciones en 2025 y el 43% en el primer trimestre de 2026. Sumado al mercado brasileño —que representa el 31% de las ventas actuales—, ambos destinos concentran más del 80% de los envíos de este producto. Esta alta dependencia sitúa al sector lechero ante una vulnerabilidad crítica debido a disputas políticas externas.
La preocupación surge de un complejo escenario geopolítico en el norte de África relacionado con la causa saharaui y su búsqueda de independencia respecto a Marruecos. Mientras España apoya la postura de Marruecos, Argelia exige la independencia total de los saharauis. La afinidad política entre el gobierno uruguayo y el español, junto con la reciente postura del gobierno de Yamandú Orsi respecto a los saharauis, ha tensado la relación con Argelia.
Ante esta situación, Argelia ha amenazado con restringir sus compras de lácteos si Uruguay no mantiene una distancia política frente a España. Este “ajedrez político” pone en riesgo directo el principal canal de ventas de la industria láctea nacional, que observa con alarma cómo una decisión diplomática puede afectar severamente la colocación de sus productos.
La combinación de esta amenaza comercial con los problemas diplomáticos ya existentes en el mercado brasileño coloca a la lechería en una posición de gran fragilidad. El sector productivo se encuentra ante una incertidumbre donde sus exportaciones, fundamentales para la economía del país, dependen de variables de política internacional ajenas a la operativa diaria del tambo.
La industria láctea enfrenta así un desafío estructural para diversificar sus mercados de exportación. La alta concentración en destinos geopolíticamente sensibles subraya la urgencia de establecer estrategias comerciales que blinden al sector frente a crisis diplomáticas imprevistas, protegiendo así el sustento de miles de productores.
Fuente: Blasina y Asociados






