El queso parmesano no solo se utiliza para acompañar pastas y otras preparaciones. También se destaca por su contenido proteico, que puede superar al de algunas carnes cuando se comparan cantidades equivalentes de alimento.
Según explicó la nutricionista francesa Nina Voit, el Parmigiano Reggiano contiene alrededor de 32 gramos de proteína por cada 100 gramos, una cantidad similar a la de determinadas preparaciones de pechuga de pollo y superior a la de algunos cortes de carne vacuna.
Sin embargo, la comparación depende del tipo de carne, su preparación y la cantidad consumida.
Por qué el parmesano concentra tantas proteínas
La explicación está relacionada con su proceso de elaboración y maduración.
Durante la fabricación del queso y su posterior curación, el producto pierde parte de su contenido de agua, lo que aumenta la concentración de los nutrientes en su peso final.
Por ese motivo, los quesos duros y de larga maduración pueden presentar un mayor contenido de proteínas por cada 100 gramos que otros productos lácteos con más humedad.
El Parmigiano Reggiano también aporta calcio, fósforo y vitamina B12, nutrientes que forman parte de su composición.
¿Tiene más proteínas que la carne y el huevo?
La comparación nutricional permite observar diferencias importantes entre alimentos, pero no establece que uno deba reemplazar necesariamente a otro.
De acuerdo con los valores citados por Voit, el Parmigiano Reggiano aporta aproximadamente 32 gramos de proteína por cada 100 gramos.
La pechuga de pollo puede alcanzar una cantidad similar, mientras que determinadas presentaciones de carne picada de ternera aportan alrededor de 21 gramos por cada 100 gramos.
El contenido proteico del huevo por cada 100 gramos también es menor que el del parmesano.
No obstante, estos valores pueden variar según el alimento y su preparación. Además, una porción de queso rallado suele ser mucho más pequeña que una ración de carne, pescado o huevos, por lo que el aporte total de proteínas de cada comida puede ser diferente.
Cómo incorporar el parmesano a la alimentación
El parmesano puede utilizarse como ingrediente en preparaciones con pastas, arroz, verduras, ensaladas y otros alimentos.
También puede combinarse con huevos, legumbres o carnes para complementar el aporte de proteínas de una comida.
Su sabor intenso permite utilizar cantidades pequeñas, mientras que su contenido nutricional puede variar según el tipo de queso y la presentación comercial.
Por eso, al comparar productos, resulta útil consultar la cantidad de proteínas por porción, además de los valores indicados por cada 100 gramos en la información nutricional.
Las proteínas lácteas, más allá del queso
El interés por el contenido proteico del parmesano se suma al protagonismo que están adquiriendo otros productos lácteos, como el yogur griego, el queso cottage y los concentrados de proteínas de leche y suero.
En el caso de los quesos maduros, la combinación de proteínas concentradas, minerales y características propias de su elaboración permite ampliar sus posibilidades de consumo.
El parmesano muestra así cómo un producto tradicional de la industria láctea puede incorporarse a distintas preparaciones, no solo por su sabor, sino también por su aporte nutricional.
Fuente: ELLE
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V






