Una charla entre 13 amigos en un bar de Campanario, en Badajoz, terminó dando origen a uno de los proyectos queseros más reconocidos de España. Cremositos del Zújar, elaborado por Arteserena, fue distinguido en 2026 como el mejor queso de España al obtener la mayor puntuación global en los Premios Alimentos de España.
El reconocimiento tiene detrás una historia estrechamente vinculada con la producción ganadera de La Serena. El proyecto surgió precisamente ante las dificultades económicas que atravesaban las explotaciones de oveja merina de la región y con una premisa concreta: transformar la leche local para agregar valor en origen.
Trece amigos y una idea para valorizar la leche
La depreciación de la lana, la caída del precio del cordero y los efectos de la sequía habían reducido la rentabilidad de las explotaciones de raza merina.
En ese contexto, un grupo integrado por ganaderos, comerciales y un maestro quesero decidió crear una planta para elaborar quesos utilizando materia prima de La Serena.
Así nació Arteserena, con el objetivo de incrementar el valor generado por las explotaciones y, al mismo tiempo, asegurar una salida comercial para la leche de los productores.
Con los años, el emprendimiento se convirtió en una de las queserías españolas más premiadas.
Una leche de baja producción y alta concentración
Una de las particularidades de Cremositos del Zújar está en su materia prima.
El queso se produce con leche cruda de oveja merina procedente de rebaños propios que pastorean en libertad en las dehesas de la región.
A diferencia de otras razas especializadas en producción láctea, como la Lacaune, una oveja merina produce alrededor de medio litro diario. Sin embargo, su leche presenta una elevada concentración de grasa y proteínas, características especialmente valoradas para la elaboración de quesos.
Cuajo de cardo y al menos 60 días de maduración
La receta mantiene elementos tradicionales de las antiguas queserías de la zona. Además de leche cruda y sal, utiliza cuajo vegetal obtenido de la flor del cardo Cynara cardunculus.
El proceso de maduración requiere un mínimo de 60 días, aunque el resultado cambia considerablemente según el tiempo de afinado.
A los dos meses presenta una pasta muy blanda y prácticamente líquida; alrededor de los tres meses adquiere una consistencia cremosa y untuosa, conocida también como Torta Asentada. Cuando supera los 12 meses de maduración, pierde esa untuosidad y se transforma en un queso duro.
El máximo reconocimiento en 2026
Cremositos del Zújar consiguió la mayor puntuación global entre las 133 muestras presentadas este año a los Premios Alimentos de España, organizados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
La evaluación incluyó análisis físico-químicos y microbiológicos, además de una valoración sensorial realizada por expertos, manteniendo el anonimato y la trazabilidad de las muestras.
El queso extremeño suma así un nuevo reconocimiento a su trayectoria, que incluye también una medalla de plata en los World Cheese Awards.
Junto al ganador absoluto, los premios de 2026 distinguieron a Alcaidús en queso madurado de vaca; Tío Resti en cabra; Pajarete con manteca y romero en mezcla; y Savel en la categoría de quesos con mohos o azules.
Más allá del premio, la historia de Cremositos del Zújar muestra cómo la transformación de la leche y el agregado de valor pueden convertirse en una alternativa para sostener producciones ganaderas vinculadas estrechamente con un territorio.
Fuente: Infobae
Ahora puedes leer las #noticias más importantes en los canales de #Whatsapp de #eDairyNews!!
🇦🇷 eDairy News ESPAÑOL: https://whatsapp.com/channel/0029VaPqM3eAu3aInae2Qt0V





